Tuesday, July 27, 2010

Fortuño compara coloniaje con esclavitud: pero, ¿no habrá querido decir otra cosa?

El Gobernador comparó la situación de estatus de Puerto Rico con la esclavitud que sufrió la población negra en el país por varios siglos. Esta comparación la hizo hoy en los actos que conmemoran el 153.er natalicio de José Celso Barbosa, fundador del Partido Republicano de Puerto Rico que favorecía la estadidad. Sus palabras exactas fueron:

"El doctor Celso Barbosa estaría de acuerdo conmigo en que la lucha nuestra es igual a la lucha de los esclavos encadenados, porque estos 112 años de coloniaje nos tienen encadenados. Nosotros queremos liberarnos de esas cadenas del coloniaje para progresar, para echar pa'lante."
(Cita tomada de El Nuevo Día)

El Sr. Gobernador debe aprender a hacer analogías más acertadas, o por lo menos, que le sirvan de argumento para apoyar su posición de que Puerto Rico debe ser estado. Aunque existen ciertos paralelos entre la esclavitud y el coloniaje y no está del todo mal la comparación, vale la pena preguntarse lo siguiente: si tu pueblo lleva 112 años de relación colonial con la nación que lo invadió y dicha nación no se ha preocupado en cambiar sustancialmente esa relación, entonces, ¿por qué el empeño en querer ser parte de una federación de estados que le ha negado a tu pueblo el derecho básico de la autodeterminación? ¿Acaso es tan difícil ver la hipocresía de una nación que comenzó como un grupo de colonias que buscaban representación en la metrópoli negarle a su vez y por tanto tiempo a su posesión de ultramar el mismo derecho que buscaban en aquel entonces, aquel derecho que se les negó y que llevó a que las colonias declararan su independencia?

Sí, Sr. Gobernador, usted lo ha dicho: estamos encadenados y queremos--debemos--liberarnos para echar pa'lante.

Wednesday, July 7, 2010

Defensa floja del Presidente del Senado

El Presidente del Senado de Puerto Rico, Thomas Rivera Schatz, respondió hoy finalmente a la demanda presentada en su contra por haber violado el Reglamento del Senado y la Constitución. Según él, el pleito es académico (es decir, irrelevante) porque se ha restablecido a la prensa el acceso al hemiciclo. También dice que el Reglamento del Senado le da amplia discreción para manejar el orden y los trabajos del Senado como mejor le parezca. Sostiene además que los demandantes, un grupo de legisladores encabezados por el Senador Eduardo Bhatia, carecen de legitimidad para demandarlo porque goza de algo que se llama inmunidad parlamentaria.

A mi entender, todos y cada uno de estos puntos son incorrectos. A continuación intentaré argumentar las razones que tengo para pensar así.

En primer lugar, el pleito está muy lejos de ser académico. Aunque es cierto que se ha restablecido el acceso de la prensa al hemiciclo, no hay ninguna garantía de que el Presidente vuelva a impedir el acceso. De hecho, ya se ha visto esta situación. El Presidente volvió a impedirle acceso a la prensa un día después de que levantara la orden administrativa que lo prohibía.

Segundo, el Reglamento del Senado establece que una de las funciones del Presidente es mantener "en todo momento el orden y el decoro" y que "en el ejercicio de tal función podrá ordenar el desalojo inmediato de dichos lugares." Cuando se ordena el desalojo de un lugar, quiere decir que toda persona debe salir, sin excepción. Si el Presidente entiende que se pueden continuar los trabajos si se remueve a una o varias personas en específico, también lo puede hacer. Pero bajo ninguna circunstancia puede ordenar que se remueva a todo miembro de la prensa y de todos modos continuar con la sesión. En dicho caso tendría que haber decretado un receso o haber suspendido la sesión. El poder fiscalizador de la prensa debe estar presente siempre en sesiones legislativas. Esto es señal de una sociedad democrática.

Por último, el Presidente invoca el privilegio de inmunidad parlamentaria para pedir que se desestime el caso en su contra. Este privilegio se establece en la Sección 14, Artículo III de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y dice:

"Ningún miembro de la Asamblea Legislativa será arrestado mientras esté en sesión la Cámara de la cual forme parte, ni durante los quince días anteriores o siguientes a cualquier sesión, excepto por, traición, delito grave, o alteración a la paz; y todo miembro de la Asamblea Legislativa gozará de inmunidad parlamentaria por sus votos y expresiones en una u otra Cámara o en cualquiera de sus comisiones."

La razón por la cual existe el privilegio de inmunidad parlamentaria es para fortalecer la separación de poderes. Le asegura al legislador protección de represalias por cualquier expresión hecha mientras hace su trabajo. De esta manera se garantiza que las discusiones sean más francas y libres y se puedan crear las leyes sin que nadie se quede con las ganas de opinar por miedo a las consecuencias.

En este caso, a mi entender, la cláusula de inmunidad parlamentaria no aplica porque según una opinión del tribunal supremo, "La inmunidad legislativa se extiende a toda actividad legislativa legítima" (énfasis mío). Es decir, si la acción del Presidente prohibiendo el acceso de la ciudadanía y de la prensa a las sesiones legislativas va en contra de la Constitución, que garantiza que las sesiones de las Cámaras serán públicas, su acción es ilegítima y por ende, no cae bajo la protección de inmunidad parlamentaria.

Lejos de ser un experto en derecho, soy meramente un estudiante de música interesado en que las libertades que aprecio (y que necesito como artista) se protejan. Afortunadamente, vivo en una época en la que el acceso a la información que comparto aquí está disponible de manera gratuita, rápida y conveniente. Por eso, más que nunca, no se puede permitir que alguien que a todas luces haya violado la ley más alta del país se salga con la suya, sobre todo cuando es tan fácil que cada uno de nosotros lea por sí mismo las leyes y mire con sus propios ojos los hechos.

Tuesday, July 6, 2010

Por qué las acciones del Presidente del Senado son ilegales

Como ya se sabe, el Presidente del Senado Thomas Rivera Schatz le prohibió la entrada al público en general y a periodistas a algunas de las últimas reuniones del Senado en donde se hacían los últimos ajustes al nuevo presupuesto que estaba por aprobarse. Dicha acción es una violación al Reglamento del Senado y a la Constitución de Puerto Rico y de Estados Unidos.

Es cierto que el Presidente del Senado tiene la facultad para "ordenar el desalojo inmediato" de personas que no cumplan con las reglas de decoro y buena conducta según establecidas en el Reglamento. Sin embargo, esto se permite sólo cuando hay personas afectando el orden de los trabajos. Los días en que se prohibió la entrada a la prensa al hemiciclo ningún miembro de la prensa estaba causando disturbios. No existía razón alguna para que esa orden se emitiera.

Pero supongamos por un momento que todos los miembros de la prensa estaban violando el Reglamento del Senado. Si se tenían que expulsar todos, era deber del Presidente velar porque se proveyera alguna manera de que la sesión del Senado estuviera de alguna manera accesible al público en general. Al sacar de ahí a la prensa, el pueblo no tenía ojos ni oídos para enterarse de lo que pasaba ahí. Quién sabe qué más hizo el Senado en esos días en que no había supervisión de parte del pueblo.

Esto me trae a las violaciones de la Constitución de Puerto Rico y de los Estados Unidos. En la Constitución de Puerto Rico se establece claramente en la Sección 11 del Artículo III que "Las sesiones de las cámaras serán públicas." Esta oración constituye la totalidad de la Sección 11. No hay nada que interpretar ni nada que haga falta que se aclare. Cualquier ciudadano que quiera entrar a presenciar las sesiones legislativas lo puede hacer y se le tiene que permitir por ley.

Por último, tanto la Constitución de Puerto Rico como la de Estados Unidos garantizan el derecho a la libertad de palabra y libertad de prensa. Este derecho se garantiza en la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, que forma parte de lo que se conoce como la Carta de Derechos (Bill of Rights). En la Sección 4 del Artículo II de la Constitución de Puerto Rico dice que "No se aprobará ley alguna que restrinja la libertad de palabra o de prensa o el derecho del pueblo a reunirse en asamblea pacífica y a pedir al gobierno la reparación de agravios." Por ende, el Sr. Presidente está equivocado cuando invoca el Reglamento del Senado para decir que éste le da derecho de cerrar las puertas del hemiciclo cuando así él lo juzgue necesario. Si éste fuera el caso, el Reglamento del Senado sería inconstitucional porque sería un documento legal que le permite al presidente ir por encima de la Constitución. No puede tampoco ampararse en la disposición del Reglamento de que en ciertos casos se podrá suspender parte de las disposiciones contenidas en él porque para que eso suceda tiene que haber una moción presentada y secundada por un tercio (1/3) del total de los miembros del Senado y después ser aprobada por mayoría absoluta. Esta suspensión tampoco podrá trascender después del día en que fue votada. Nada de esto se hizo.


Por lo tanto, lo que sucedió en el Capitolio durante los últimos días del mes de junio fue una violación crasa a las leyes del pueblo de Puerto Rico y de los Estados Unidos. El Presidente del Senado tiene que asumir responsabilidad por sus acciones y aceptar las consecuencias de las mismas. Puerto Rico necesita un Senado responsable, diligente, comprometido y disciplinado. Como dice al final de la Exposición de Motivos de la resolución para adoptar las reglas de procedimientos y gobierno interno del Senado de Puerto Rico: "Así lo reclamó el pueblo y es nuestra obligación corresponderle."

Thursday, November 26, 2009

De candidatos presidenciales y desinformación periodística

El nuevo día publicó hoy una noticia que demuestra una vez más el cuidado que se debe tener al leer periódicos comerciales. Según el diario, un miembro influyente del Partido Republicano, Grover Norquist (Presidente de Americans for Tax Reform y ex miembro de la junta de directores de la Asociación Nacional del Rifle), discutía con "un bloguero para la revista Newsweek," Andrew Romano, sobre un posible candidato a Presidente de los Estados Unidos para las elecciones de 2012. El nombre que Norquist mencionó fue el de Luis Fortuño.

Sí, así mismo como lo lee: Fortuño para Presidente de Estados Unidos. Sin embargo, no es de extrañar que Norquist haya quedado tan impresionado con la ejecución del gobernador en los pocos meses que lleva en el poder. Hay que recordar que Fortuño se considera a sí mismo como Republicano y que todo lo que ha hecho hasta ahora, desde reducir el tamaño del gobierno hasta las Alianzas Público-Privadas, es música para los oídos de conservadores fiscales como Norquist. Es conocimiento general que el Partido Republicano necesita urgentemente conseguir más votos latinos si quiere tener alguna esperanza en las elecciones de 2012. Personalmente, coincido con Romano en que es muy poco probable que prueben suerte con un candidato latino. Pero si dicidieran que quieren hacerlo, concebiblemente Fortuño podría ser una buena marioneta.

De todos modos, al ciudadano estadounidense promedio no le interesa mucho saber quién es el gobernador de turno en una posesión de Estados Unidos en el Caribe. Así que no debe extrañar a nadie que el señor Romano no conociera al hombre que había impresionado tanto al señor Norquist. Por lo tanto, Romano se da a la tarea de presentarle al lector de su columna semanal Absurdly Premature 2012 Watch al "reformista de la estirpe de Ronald Reagan."

Comienza con hechos fáciles de corroborar; por ejemplo: Fortuño es Gobernador de Puerto Rico, es ciudadano estadounidense, es miembro fiel del Partido Republicano, etc. Hasta ahora, todo va bien. Pero después mencionó par de cosas que me llamaron la atención. Primero, que Fortuño sería un candidato conservador que ha demostrado que prodría ganar votos Demócratas. Aquí Romano se está dejando llevar por los resultados de las elecciones pasadas, en donde Fortuño claramente ganó por un margen amplio. Sin embargo, lo que ignora Romano es que ahora mismo ese resultado sería muy difícil de repetir, dado el disgusto general de los puertorriqueños con su ejecución como gobernante. No toma tampoco en consideración que el triunfo de Fortuño fue bastante fácil debido al desastre que fue la administración anterior de Aníbal Acevedo Vilá, quien nunca pudo neutralizar a una legislatura hostil durante los cuatro años que estuvo en el poder y que para colmo, enfrentó varios cargos federales en (qué casualidad) época de elecciones.

Lo otro que me llamó la atención fue un dato que cita Romano de la revista The Christian Science Monitor. Según ellos, a pesar de que se han eliminado 20,000 empleos, se han creado otros 17,000. Cualquiera que viva en Puerto Rico o esté al tanto de lo que pasa aquí sabe inmediatamente que este dato es falso. Un vistazo al artículo de esta revista revela una impresión completamente errónea de la situación fiscal en Puerto Rico, comenzando por la afirmación de que el estímulo económico federal que se le concedió a la isla fue todo un éxito. Invito al lector a que lea con sus propios ojos la desinformación publicada por estas dos revistas. (Pulse en el texto que aparece de otro color.)

Es por esto que no puedo enfatizar demasiado lo importante que es suspender la credulidad al momento de leer cualquier cosa, incluyendo este blog y en especial un periódico. Vale la pena preguntarse cuánto de lo que uno lee confiando en que sea cierto realmente no lo es.

"Absurdly premature watch"? No, just absurd.

Saturday, November 21, 2009

Reseña: "Capitalism: A Love Story"

El más reciente documental del cineasta Michael Moore, Capitalism: A Love Story, arremete contra las medidas neoliberalistas tomadas por la administración del ex presidente Ronald Reagan y que se continuaron bajo la administración de George W. Bush. Y les tira con ganas.

Moore, con su estilo particular de sátira y humor, logra poco a poco deconstruir el capitalismo estadounidense, que no es nada más que un intento de justificar la avaricia de los más poderosos. Desenmascara como una gran falacia la mentira que se les ha metido a muchos por ojo, nariz y boca de que el capitalismo es el sistema económico de los países más desarrollados y que necesariamente va de la mano con la democracia. De hecho, el filme demuestra sin lugar a dudas que la realidad es todo lo contrario: el capitalismo es esencialmente contrario a la democracia porque su fin es puramente egoísta. Ante los ojos del capitalista, el ser humano se convierte en un objeto que puede ser explotado, es decir, se convierte en poco más que un esclavo. No es casualidad que muchos departamentos de recursos humanos han cambiado su nombre a departamentos de capital humano.

El creador de los documentales Sicko y Fahrenheit 9/11 nos invita a no quedarnos callados, a hacer algo subversivo o sencillamente salir a votar en época de elecciones. Aquel que visita la página web de Moore (www.michaelmoore.com) envuentra varias sugerencias para ayudar a combatir las grandes injusticias que se cometen a diario. De hecho, gracias al estímulo de Moore decidí crear un nuevo blog, El son del patio, para, entre otras cosas, denunciar las decisiones injustas y frecuentes absurdos de la administración del Conservatorio de Música de Puerto Rico.

No es exageración decir que el filme no pudo haber llegado a Puerto Rico en mejor momento. Las políticas de Reagan y Bush son idénticas a las que el Gobernador Fortuño está tomando ahora mismo, con resultados nefastos para la infraestructura económica, social y cultural del país. Si se cambian algunos nombres, se podría estar hablando sobre la debacle económica que la isla vive en estos momentos.

En fin, este documental debería ser visto por todo puertorriqueño que quiera entender las intenciones verdaderas de la administración corriente y esté cansado de sentirse impotente ante un gobierno que hace caso omiso de la voluntad de su pueblo.

Saturday, December 27, 2008

Realismo mágico: El pan nuestro de cada día

Una noche que fui de compras con mi madre a Plaza las Américas fui testigo de una de las verdades más contundentes que escuché una vez decir a una profesora de literatura española que tuve. Lo que dijo que siempre se me quedó en la mente fue lo siguiente: en Puerto Rico vivimos el realismo mágico. No entendí del todo qué era lo que quería decir con eso, pero después de aquella noche en Plaza se me aclararon todas las dudas.

 Mientras caminábamos por los pasillos de Plaza vimos que había una concentración inusual de gente en la alfombra roja frente al kiosco de información. Al notar que mi mamá lo encontró extraño le dije que era que la gente estaba esperando a que cayera nieve. Ya yo había visto la nieve anteriormente, pero como ella no sabía que en Plaza se hacía eso, quiso quedarse los diez minutos que faltaban para la nevada y verlo por sí misma. Quince minutos más tarde (al igual que cualquier fenómeno atmosférico, la nevada no fue puntual), comenzó aquello que tanto esperaba la gente: comenzó a caer nieve. (En realidad era espuma lo que caía, pero si no le prestabas demasiada atención, parecía nieve al observador casual.) La reacción del público fue increíble. Era como si de repente les hubieran dicho que el partido de su preferencia arrasó en las elecciones o su boxeador favorito ganó por nocaut. Y todo por estar presentes vivenciando aquel momento tan surrealista en donde la nieve caía bajo techo y en medio de palmas en un mall del Caribe. Por supuesto, no podía faltar la aparición de Santa Claus saludando desde el segundo piso como si fuera Júpiter, el portador de la alegría.

Quizás el lector que no esté familiarizado con Puerto Rico y su idiosincrasia tan particular pensará que este tipo de fenómeno sólo puede ocurrir en el llamado Centro de Todo. Pero no. Antes de que existiera Plaza las Américas una mujer había hecho caer nieve en San Juan mientras fue alcaldesa…

Wednesday, October 29, 2008

Cobertura de participación de la Orquesta del Conservatorio en documental para la Fundación Susan G. Komen

Para ser lo más breve posible, la Fundación Susan G. Komen está haciendo un documental en Puerto Rico sobre el cáncer de seno y la música incidental fue escrita por estudiantes compositores del Conservatorio y fue grabada por la Orquesta del Conservatorio. Sin embargo, en uno de los periódicos lo que dice es que fue la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico con la integración de estudiantes del Conservatorio.

Este tipo de problema no es nada nuevo, y menos en el ámbito musical de Puerto Rico. Aun así, no puedo dejar de sentir una gran molestia por que se siga perpetuando. Recuerdo que en la cobertura de la inauguración de la nueva sede del Conservatorio pasó lo mismo: en la página de Ciudad Mayor se reportó que la orquesta que tocó aquella noche fue la Sinfónica de Puerto Rico. En aquellos periódicos que sí reportaron que fue la Orquesta del Conservatorio, se quedaba incompleta la información al no incluir uno de los otro cuatro conjuntos que participaron (Banda, Orquesta, Coro del Conservatorio y Coro Nacional); ni hablar de las muchas personas que estuvieron como músicos colaboradores. Me duele decirlo, pero no veo tampoco mucha voluntad de parte del Conservatorio para protestar contra este tipo de injusticia.

Quizá a algunos la palabra injusticia suene muy fuerte, pero sencillamente es eso: una injusticia. No se trata de que el nombre de tal o cual persona o conjunto no haya salido bien, sino lo que implica esto. Volviendo al caso original, al ser la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico con "la integración de estudiantes del Conservatorio," el mensaje que se envía es que de alguna forma u otra, la Orquesta del Conservatorio y sus estudiantes es de alguna manera insuficiente. Se le roba al país la oportunidad de maravillarse y sentir orgullo de que semejante joya como lo es el Conservatorio pueda ser donde diariamente se den los pequeños milagros de una juventud activa, diestra, sana y capaz de producir belleza.